El protagonista, un caballero egocéntrico, no consigue comprender y valorar con profundidad lo que tiene, descuidando sin querer las cosas y las personas que lo rodean. De esta forma se va encerrando poco a poco dentro de su armadura, hasta que esta deja de brillar y se oxida, y cuando se da cuenta, ya no puede quitársela. Prisionero de sí mismo, emprende entonces un viaje al final del cual, gracias a diversos personajes, logra deshacerse de la armadura que le había imposibilitado abrirse al mundo.
lunes, 15 de abril de 2013
El Caballero de la armadura oxidada
El protagonista, un caballero egocéntrico, no consigue comprender y valorar con profundidad lo que tiene, descuidando sin querer las cosas y las personas que lo rodean. De esta forma se va encerrando poco a poco dentro de su armadura, hasta que esta deja de brillar y se oxida, y cuando se da cuenta, ya no puede quitársela. Prisionero de sí mismo, emprende entonces un viaje al final del cual, gracias a diversos personajes, logra deshacerse de la armadura que le había imposibilitado abrirse al mundo.
Daria la vuelta al mundo solo para abrazarte por la espalda.
“Y si, estás lejos. No es que no te tenga porque nada es realmente mío. Yo soy de apreciar las cosas, de encontrarle sentido o dárselo si no lo tienen. Ahora que estás lejos, sólo me queda contemplarte. Verte ser feliz con quién quieras, con lo que quieras. Agradecer que alguna vez esa sonrisa fue para mí, que esas manos han tocado las mías y que esos labios una vez hicieron el amor conmigo. Así sea en palabras. Y si, estás lejos, ¿qué importa si lo estás? De esa manera, rodeas también mi vida, a una órbita mayor por supuesto, ¿pero qué importa? Pues de esa manera te conviertes en mi paisaje. Y es así como llego amar a tu ausencia.” (extracto)“Todas las palabras se ponen nerviosas cuando tengo que ordenarlas para decirte lo mucho que me importas. Pero, es que mi corazón no había latido así antes y siento que te debo él te quiero. Siento que hay que quererte, y que estaría loco si no lo hiciese.” (extracto).
A primera vista.
A primera vista de Nicholas Sparks:
Jeremy Marsh estaba seguro de que había ciertas cosas que nunca haría: nunca se iría de Nueva York, nunca volvería a entregar su corazón después de haber sobrevivido al fracaso de su matrimonio y nunca sería padre Sin embargo Jeremy, ahora, se ha trasladado a Boone Creek, en Carolina del Norte, está prometido con Lexie Darnell, el amor de su vida, y espera su primer hijo. Jeremy se esfuerza por adaptarse a un nuevo entorno y a una nueva responsabilidad mientras intenta sobrellevar la crisis creativa que le impide escribir. Justo cuando parece que todo va encajando de forma prometedora, un misterioso correo electrónico provoca una cadena de sucesos que pone a prueba la fuerza de su compromiso. Jeremy se enfrenta a una extraordinaria verdad: la emoción que te puede romper el corazón es, a veces, la misma que lo puede sanar.domingo, 7 de abril de 2013
Relatos de lo inesperado.
En ‘La Señora Bixby y el Abrigo del Coronel’ y ‘Placer de Clér’ se aborda el tema del estafador estafado, con una sutileza que pone los pelos de punta al lector; a mi modo de ver, los más conseguidos son los que tratan sobre la venganza de la mujer contra su marido, tras ese resentimiento insinuado que ha podido durar años, que son ‘William y Mary’, ‘La Subida al Cielo’ y ‘Cordero Asado’. El salto al género de terror es más explícito en ‘Edward el Conquistador’, ‘La Patrona’ y ‘Jalea Real’, en la que se insinúan unas consecuencias espantosas y deja al lector con un montón de preguntas no contestadas. Por último, hay que destacar el relato ‘Galloping Foxley’, en el que un hombre feliz con una vida rutinaria recuerda el pasado de una manera escabrosa al prejuzgar a un pasajero del tren que toma todos los días.
Un aviso importante: ‘Relatos de lo Inesperado’ no es un libro para todo el mundo. Es preciso embriagarse de la atmósfera que se propone, es necesario que nos caiga simpática la perversidad y el morbo que se erigen realmente como verdaderos protagonistas del conjunto. En la mayoría de las ocasiones, los pasajes que se narran son tan visuales y descriptivos (sobretodo porque el narrador suele estar en tercera persona), que combinados con esa fina mezcla de ironía, cinismo, sarcasmo y hasta nihilismo, que logran establecer unas bases literarias insuperables. Roald Dahl derrocha impacto, talento y un espíritu observador en este libro. Leerle es aprender, es jugar a su juego y vuelvo a repetirlo: más que una lectura, es una experiencia.
sábado, 6 de abril de 2013
lunes, 1 de abril de 2013
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